Viñas de Anna Pinot Noir 2025 es un sensacional vino rosado de entrada fresca y gran elegancia con delicados aromas a fresa, frambuesa y cereza. Un toque de garnacha redondea y encumbra la pinot noir protagonista de un rosado gastronómico que se impone como el maridaje ideal de todo tipo de tapas.
Température de service
Viñas de Anna Pinot Noir 2025 se vendimia por la noche con el objetivo de aprovechar las temperaturas más bajas y, de esta manera, conservar los aromas varietales y prescindir de las oxidaciones no deseadas. Para decidir el color objetivo del vino, el enólogo de Codorníu, Bruno Colomer, elige el porcentaje de mosto flor que se destina a este rosé. Una vez elegido, el mosto se trasiega a depósito de acero inoxidable y se realiza una fermentación a temperatura controlada (16-18 Cº), manteniendo el vino en los depósitos hasta su embotellado. El resultado expresa delicadeza, elegancia y frescura.
Este fresco rosado de la D.O. Catalunya está elaborado por Codorníu, una bodega por la que han pasado 18 generaciones de una misma familia de viticultores. En 1872, la firma se asocia con la familia Raventós para elaborar cava en el Penedés de manera tradicional, en Sant Sadurní d´Anoia (Barcelona). Aunque el grupo Raventós Codorníu es uno de los líderes en la producción de cava, también elaboran sensacionales vinos tranquilos como este Viñas de Anna Pinot Noir 2025, un rosado que es el complemento perfecto de platos con pescado azul y arroces. También combina muy bien con todo tipo de tapas, ensaladas de legumbre, verduras y carne de ave.
A la vista luce un bonito color cereza pálido brillante.
Nariz con gran intensidad aromática donde destacan suaves aromas a frutas rojas como frambuesa, fresa y cereza, seguidas de delicados toques florales de violetas.
En boca es fresco y elegante, con buena presencia frutal y matices delicados pero expresivos. Con una acidez refrescante y bien integrada y un final largo.
Située à Sant Sadurní d'Anoia, Codorníu est la maison productrice de cavas la plus ancienne d'Espagne, dont les origines remontent à cinq siècles. Cette maison est à l'origine de l'un des groupes viticoles les plus importants d'Europe, avec quinze caves emblématiques réparties en Espagne, en Argentine et en Californie, ainsi que 3 000 hectares de vignobles en propriété. Il s'agit de la deuxième cave productrice de cava la plus importante d'Espagne, avec une production de 45 millions de bouteilles. Et jusqu'à ce que le groupe Carlyle acquière en 2018 la majorité de son capital, c'était l'entreprise familiale la plus ancienne du pays. Derrière, 18 générations d'une famille de viticulteurs.
L'histoire moderne de Codorníu a commencé en 1872, lorsque Josep Raventós Fatjó, après un voyage dans la région de Champagne, a élaboré son premier cava avec trois cépages locaux (macabeo, xarel.lo et parellada) en suivant la méthode traditionnelle ou ‘champenoise’ de la double fermentation. Depuis lors, Codorníu produit ses cavas dans un ensemble de bâtiments déclarés Monument Historique Artistique National en 1976, de style moderniste et œuvre de l'architecte Puig i Cadafalch. Codorníu exporte près de 45 % de sa production vers près d'une centaine de pays dans le monde.