Castillo de Monjardín Chardonnay Barrica Selección 2023 es un vino blanco elaborado por Bodegas Castillo de Monjardín en la finca de Azqueta (D.O. Navarra). Fermentado y criado en barricas nuevas de roble francés durante 6 meses, es un chardonnay con estructura y paladar largo, aromas complejos y elegantes donde destacan las notas de panadería y cítricos.
Castillo de Monjardín Chardonnay Barrica Selección 2024 es un vino blanco elaborado únicamente a partir de la variedad chardonnay por Bodegas Castillo de Monjardín, dentro de la D.O. Navarra. Los viñedos, con más de 25 años de antigüedad, están situados a más de 650 metros de altitud y se cultivan sobre suelos franco arcillosos. La conjunción de todos estos factores nos hace encontrarnos con un vino maduro sedoso y equilibrado, que destaca por su estructura y su frescor.
La Bodega Castillo de Monjardín, fundada por Víctor del Villar en 1988, está ubicada en la zona media de Navarra, a los pies de los altos Pirineos, una zona especial para el cultivo de la viña donde se aprecia la influencia francesa a la hora de elaborar vinos con las variedades de uva chardonnay, cabernet sauvignon y merlot. La bodega tiene alrededor de 220 hectáreas de viñedo, con una edad comprendida entre los 15 y los 70 años, ubicadas alrededor de los 700 metros de altitud en las laderas soleadas y refrescadas por el cierzo.
Este vino de la finca Azqueta, perteneciente a la D.O. Navarra, se elabora con la fermentación del mosto en barricas nuevas de roble francés durante 6 meses. Posteriormente y con el objetivo de afinar este chardonnay, reposa en botella durante 12 meses antes de ser comercializado. Castillo de Monjardín Chardonnay Barrica Selección 2024 acompaña de manera ideal a verduras, pescados a la brasa o al horno, ahumados y a quesos semicurados.
Color amarillo con tonos dorados, limpio y brillante.
En nariz es complejo y elegante, con notas de panadería mezcladas con aromas cítricos.
Complejidad aromática en boca, seco, con una buena acidez que le da frescor, y un largo paladar.
Le Château de Monjardín est situé dans la vallée de San Esteban, au cœur de Tierra Estella (Navarre), au pied de la chaîne pyrénéenne, non loin de la frontière française. La proximité avec la France influence de manière marquée la tradition d'élaboration de ces vins, avec l'utilisation de cépages tels que le chardonnay, le cabernet sauvignon et le merlot. À cela s'ajoute la production de grandes garnachas ainsi qu'un pinot noir à la personnalité fraîche et fruitée.
La cave, fondée en 1988, dispose d'un total de 220 hectares de vignobles familiaux, situés à 600 mètres d'altitude et âgés de 15 à 70 ans.
Pour Bodegas Castillo de Monjardín, le terroir revêt une importance fondamentale, car la terre imprime la personnalité, le caractère et la qualité des vins. Pour la cave, « la seule chose qui reste toujours, c'est la terre, tout le reste est transitoire ».
Il convient de souligner le microclimat dans lequel se trouvent ces vignobles, influencé par le célèbre vent du cierzo, si caractéristique de ces latitudes. Cette singularité, combinée à la grande expérience de Víctor del Villar et de son équipe, est à l'origine de l'élaboration de vins uniques, riches en arômes, aux saveurs élégantes et à la structure ferme. Les vins sont produits à partir de raisins issus de vignobles propres, avec des fermentations contrôlées et un élevage en fûts de chêne français et américain.
L'objectif de la cave est de produire des vins de grande qualité, capables de compléter de manière adéquate la cuisine méditerranéenne, et de rester une référence dans le panorama vitivinicole national.